La mujer que enseñó al mundo lo que es un BUG, Grace Hopper

Tomado del artículo de BBC – Grace Hopper, la mujer sin la que te podría tomar 5.000 años instalar Windows

Tim Harford y Ben CrightonBBC, Serie: 50 cosas que hicieron la economía moderna.

Grace Brewster Murray Hopper, contraalmirante y pionera en las ciencias de comunicación, cuando las mujeres no solían ni ir al ejército ni trabajar en tecnología.

Uno, cero, cero, cero, uno, cero, uno, uno. Cero, uno, uno…

Ese es el lenguaje de las computadoras. Cada cosa inteligente que tu computadora hace -una llamada, una búsqueda, un juego- se reduce a unos y ceros, ¿cierto?

Pues no precisamente.

Más bien se reduce a la presencia o ausencia de corriente en los diminutos transistores de un chip semiconductor.

El 0 o el 1 sólo denotan si hay o no corriente.

Por suerte, no tenemos que programar las computadoras con ceros y unos… ¡imagínate cuán difícil sería!

Computadora a mano

Las primeras computadoras tenían que ser programadas así. Piensa en la Automatic Sequience Controlled Calculator, después conocida como Harvard Mark 1.

Era una concatenación de 15 metros de largo y 2,5 metros de alto de ruedas, varas, engranajes e interruptores.

Usaba más de 850.000 kilómetros de cable. Seguía las instrucciones de un rollo de cinta de papel perforado, como un piano de juguete.

Si querías que resolviera una nueva ecuación, tenías que calcular cuáles interruptores debían estar prendidos o apagados, cuáles cables debían estar conectados a qué.

Luego tenías que accionar todos los interruptores, conectar todos los cables y hacer todos los huecos en el papel.

Programar no sólo era un desafío que ponía a prueba la mente de los genios matemáticos, también era una labor manual tediosa, repetitiva y proclive al error.

En 1947, la computadora Mark II Aiken Relay Calculator no funcionó por culpa de una polilla, que quedó inmortalizada en las notas de los operadores.

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